MIRADORES EN LA MONTAÑA DE COVADONGA
Las montañas del entorno de Covadonga forman uno de los paisajes más espléndidos de toda España. Situados en lugares estratégicos hay varios Miradores que muestran a los turistas la inmensa belleza del paisaje asturiano. Son otros muchos los lugares desde Covadonga a Peña Santa para contemplar esta naturaleza maravillosa. Nos detendremos únicamente en los más conocidos y pateados por mí y mis amigos durante unos cuantos años.
En el propio Santuario de Covadonga existen unos “balcones privilegiados” como son la misma Cueva de la Santina y su visión del “Pozón” y de la Cruz de Pelayo o de Priena. Otra vista buena es la que se ofrece desde el “hueco” con tres Cruces del túnel de entrada a la Santa Cueva. Un lugar muy visitado para ver la Basílica y el monte de la Cruz. Desde el paseo exterior de la Basílica podemos disfrutar con la vista del Monte Auseva, la Gruta de la Señora, el monte Priena y la subida hacia los lagos y los Picos de Europa.
CRUZ DE PRIENA O DE PELAYO
Son varias las Rutas que llevan a este monte. Se puede subir desde Corao, en la carretera de Cangas de Onís a Cabrales, pasando por el Pico de la Oración.
Hay diversas “subidas” desde el Santuario, las más clásicas y difíciles, en continuo zig-zag hasta llegar a los 725 metros donde se encuentra la Cruz. A escasos metros de la cima se encontraba la fuente Ginés donde saciábamos la sed en nuestra juventud. Hace tiempo que no existe.
No hace muchos años existía en lo alto del monte una Cruz enorme de hierro. Actualmente ha desaparecido, lo mismo que un buzón y un mojón.
La vista panorámica desde la Cruz de Priena es espectacular: Covadonga al fondo con la Basílica, la Cueva y el resto de edificaciones, la carretera hacia los Lagos, los Picos de Europa con Peña Santa, el Sueve,...
ASIENTO DE LOS CANÓNIGOS
Subiendo por la carretera de Covadonga a los Lagos, a unos dos a tres km. del inicio, en una curva prolongada a la derecha, nos encontramos a la izquierda de la carretera una pequeña explanada un poco más baja que la calzada. Es una especie de balconada sobre Covadonga. Es el llamadoAsiento de los Canónigos, en una zona muy frondosa, que dificulta en parte las  vistas del Santuario. Era el lugar obligado del paseo de los canónigos establecidos en el  Santuario; paseo un tanto complicado por el fuerte desnivel en algunos tramos, pero con poco tráfico al menos hasta tiempos recientes. Un pequeño cierre y unos bancos de piedra marcan el lugar para el descanso y la contemplación del Sagrado Sitio
MIRADOR DE LA REINA
La novela “Altar Mayor”  de Concha Espina nos describe magistralmente este Mirador así como el resto de la Carretera a los Lagos: El Mirador de la Reina: Ese sitio es una espléndida atalaya gratamente revestida de bancos y rastiles, flores y tapices de verdura que logró tanta solicitud en medio del salvaje tramonto, porque un día
la reina Victoria de Battenberg [esposa de Alfonso XIII] se detuvo aquí para admirar uno de los semblantes extraordinarios de la solemne belleza de Asturias. Desde entonces se ha convertido en moderna posa del terrible sendero, un descanso que permite ver cómo saltan,  ensanchándose, las lejanías, se tienden las llanuras residuales, se forman los pliegues geológicos, brechas y campas, altitudes y abismos, en la misteriosa libertad de las cumbres….
[Serafín a Teresina en el Mirador]:
¡No te vayas, espera; me vas a decir sí o no, delante de ese trono. ¡Mira!; es el altar mayor del mundo-y señala a Occidente, por donde huyen a esta hora las oraciones y los pájaros;….Tendrá más validez que en un templo artificial. Los montes son en Asturias la gran Mesa del Señor..
Este mirador se encuentra a mitad de camino hacia los Lagos, sobre unos 900 metros de altitud. Podemos observar desde él preciosos paisajes de Cangas de Onís y sus pueblos así como las montañas del Sueve y el mar Cantábrico en días despejados.
Existe un aparcamiento y asientos y el propio Mirador.
MIRADOR DEL PRÍNCIPE
A la izquierda de Buferrera (donde antiguamente estaban las minas de hierro y actualmente un amplio  aparcamiento y unos edificios para explicar la interpretación de los Picos de Europa) subiendo un pequeño repecho llegamos al Mirador del Príncipe con una vista magnífica de la Vega de Comeya (quizá antiguamente un lago) y de la sierra del Sueve; espléndida atalaya de las montañas de Asturias.
MIRADOR DE ENTRELAGOS.
Se encuentra en la cumbre existente entre los Lagos Enol – de 750 m. de largo por unos 400 de ancho- y Ercina- de dimensiones mucho más pequeñas-. Desde este mirador obtenemos inmejorables vistas de los lagos y de los Picos de Europa. Actualmente hay una senda de piedra entre ambos lagos. Ya Concha Espina nos daba una visión preciosa:
Los Lagos: Un “mar ermitaño” (Lago Enol) reproduce en su cristalina quietud la exaltada vegetación que amortigua su tono malva en la ingravidez musical del aire. Este es el lago kilométrico, inmóvil y sin explicación, de escondida profundidad. Está negro a fuerza de ser voluminoso, está triste y frío igual que un cadáver.
Al fondo, abismales, inaccesibles, las torres de las dos Peñas Santas: la de Enol y la de Caín, pórticos de una monstruosa y libérrima catedral que ha hecho Cantabria para asombro del mundo, con nieves y rocas, glaciares y agujas, hoces y llambrías.(desde el Ercina)
MIRADOR DEL REY
Al llegar al lago Enol nos dirigimos a la derecha hacia la Vega de Enol, una pradera amplia donde podemos ver un refugio de pastores (actualmente un pequeño bar), un capilla para la celebración de la fiesta de Santiago y una pista por la que continuamos unos tres km. dejando a la izda. el Pozo del Alemán (donde solía bañarse Frassinelli, el Alemán de Corao). Continuamos andando (hay una valla que impide el paso de vehículos) y llegamos al Mirador del Rey. Desde este Mirador podemos observar el Hayedo de Pome, parte del río Dobra…
MIRADOR DE ORDIALES
Partiendo de la Vega de Enol y antes de llegar al Mirador del Rey, giramos a la izquierda hacia el Pozo del Alemán.  En poco más de hora  y media llegamos a Vega Redonda con un buen Refugio de montaña. En poco más de una hora llegaremos al mirador de Ordiales, con una altura de 1681 ms.  Allí podemos leer la oración grabada en la roca: Nosotros, enamorados del Parque Nacional de Covadonga, en él desearíamos vivir, morir y reposar eternamente; pero esto último, en Ordiales, en el reino encantado de los rebecos y de las águilas, allí donde conocimos la felicidad de los Cielos y de la Tierra, allí donde la Naturaleza se nos presentó verdaderamente como un Templo.
En este mirador se encuentran desde 1949 los restos del Marqués de Pidal, don Pedro de Pidal y Bernaldo de Quirós, diputado, senador, ministro y Académico,  natural de Villaviciosa y que ayudó a la creación del Parque Nacional de los Picos de Europa. Él había sido el primero en escalar el Naranjo de Bulnes o Picu Urriellu el 5 de agosto de 1904 acompañado por el pastor Gregorio “El Cainejo”.
Desde este mirador podemos divisar  hasta Sajambre (en León) y las princiales montañas de la Cordillera Cantábrica en Asturias..
Cayo González