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Cuca ALONSO Llegó el gran momento, con el teatro Jovellanos abarrotado, en que los "Doce Villancicos Asturianos" vieron la luz, o mejor dicho fueron escuchados por primera vez. El acontecimiento, patrocinado por la Autoridad Portuaria, supuso un estreno de postín, integrado por la Orquesta de Cámara de Siero, dirigida por Román Álvarez, la Coral Polifónica Gijonesa y los solistas María Fernández, Dolores Solís, Fernando Fernández y Javier Fernández Mejuto.
"¿Estás en un sin vivir?", le pregunté minutos antes al autor musical, Fernando Menéndez Viejo. Vestido de dulce, muy elegante, dijo: "Estoy más tranquilo que un ocho". No sé si creérmelo, aunque después de tan larga gestación... Treinta años han pasado desde aquella primera idea de dotar al folclore asturiano de una colección de villancicos como Dios manda; valiosos, polifónicos y trascendentes. Y al fin aquí están. Acompañaba a Fernando en todo momento, José Antonio Olivar, el poeta que puso los cimentos del delicioso recital. Porque en definitiva, si valoramos el conjunto de los doce villancicos, la serie está preñada de asturianía de principio a fin. Por ella se pasean los aires más genuinos de esta tierra, con su ternura, con su socarronería, su inocencia o su nostalgia. Escuchándolos se oye el rumor de la rompiente, el chasquido de la sidra contra el cristal, la estridencia del canjilón de la mina, o las lágrimas de ultramar. No se puede expresar mayor dulzura: "Y su madre, la probina, / que taba muerta de fríu, / en silenciu sollozaba / y daba-y la teta al críu".
Creo que todos podemos felicitarnos porque el acervo cultural asturiano cuenta con una pieza más: su propia polifonía navideña. Presiento que estos villancicos se van a hacer muy populares, algunos son tan pegadizos que ya nos hemos quedado con ellos. Es el caso del titulado "Ya repica el panderu", alegre y fácil, "Covadonga", o "Navidá Vaqueira". Fueron, o son, preciosos "Navidá Marinera", "Dexáilu dormir", "Aquella divina estrella", o "En'a orilla'l llagu Enol", acompañado de una gaita que sonó en la lejanía. Manejaba el fuelle, el gaitero Gabriel Martínez.
En cuanto a la interpretación creo que se consiguió un justo equilibrio de méritos. Bien la orquesta, bien la Polifónica, mejor los solistas masculinos, con un destacado Javier Fernández Mejuto... Y fantástica la música. De la letra, ya la irán escuchando ustedes; es sabia, oportuna y muy nuestra.
El villancico final "Feliz Añu Nuevu", es un compendio de filosofía. Si la vida es un tren que no tiene parada... "Nadie sabe la'estación / a la qu'esti tren s'acerca, / lo que queda más que claro / ye que un hay viaxe de vuelta. / Por eso hay que celebrala / cada añu la Nochevieya / y pone-y cara de risa al añu que ya comienza".
Nota del Editor de la Revista:L
Tenemos en este concierto una serie de villancicos con letra de Olivar Cubiella y música de Menéndez Viejo (autores de muchas de las canciones que oímos en Misas y otras celebraciones) localizados literariamente en la provincia de Asturias y, aunque originales, con un arraigado concepto de tradicionalidad.
Aparentemente es un cántico navideño de toda la geografía asturiana, de un extremo a otro, desde Occidente (Luarca, Entre Asturias y Galicia) a Oriente (Picos de Europa, Llanes, Pontón, Unquera): desde el sur (Puertu de Payares, Lena, Cuencas mineras) hasta el norte (pueblos de la costa, Ribadesella, Lastres, Colunga…).
Encontramos abundantes alusiones a la montaña (Payares, Sueve, Fitu, Picos de Europa, Mirador de Ordiales, Peña Santa…) y al mar mía): Puertu de mar, oles del mar, redes, pueblos de la costa). (Refieren pues todo el entorno de la Autonomía).
También son varias las alusiones a lugares identificados con la religiosidad, especialmente mariana:  Covadonga, Los Lagos, Santina,
Todos los pueblos citados se podrían resumir en “cada villa y aldea” de uno de los villancicos.
Hay verdaderas oposiciones o contrastes entre montaña y mar o costa, entre pueblos de la Costa o de la Cuenca Minera  (Asturias es un compendio de carbón y de pesca).
Alternan en los villancicos el aspecto geográfico ya citado en los dos primeros, en el cuarto y en el último. Hay referencias a la música tradicional y a sus instrumentos (gaita, panderu, zambomba). Existe una preciosa NANA (“Dexailu dormir”) y una reflexión subjetiva (“Qué pensará la mula”).
Tenemos una especial Navidad marinera y otra Navidad vaqueira,
No faltan las alusiones tradicionales en todo villancico al ángel, los pastores, la luna, Nochebuena, Nochevieja, estrella y los denostados buey y la mula.
Existen multitud de figuras literarias como metáforas, hipérbole, personificaciones, antítesis, compasraciones, epítetos…
Como no podía ser menos en nuestra Revista de Covadonga,
Añadimos el Villamcico "Covadonga" con letra y video.
CUADONGA
Pudo haber sío Cuadonga
el sitiu en que Dios nació
y si nun lo fue, sería
porque nun se-y ocurrió.
Pudo haber sío Cuadonga
el sitiu en que Dios nació.
Pero un día la Santina,
que ye la madre de Dios,
vino a esta guapa tierrina
y pa siempre se quedó.
Si aquí hubiere Dios nacío
y non onde un día nació,
tal vez xamás-y pasara
lo qu’un día-y sucedió.