Ensayo

Continuando con nuestro colaboración de Covadonga en la literatura, habiendo escrito ya de la “Poesía” (nº impreso), “Narrativa” (nº 1 y 2 Digitales), recordaremos en este número “El ensayo” y en el próximo, “El teatro”.
Son muchos los artículos escritos sobre Covadonga que podemos catalogar como “ensayos”, Algunos de ellos son un tanto ambiguos pues lo mismo hablan de aspectos históricos, religiosos, geográficos…
En el nº Impreso (2005) ya presentamos multitud de documentos que referían la historia (mezclada con leyenda a veces) y no los repetiremos ahora. Tampoco haremos una lista exhaustiva de todos los libros que se pueden considerar como ensayos, sino solo de los más importantes y de los que tenemos algunos datos.
Es inevitable hacer alguna referencia a obras ya citadas en los números anteriores, porque mezclan distintos aspectos. Dentro de las dificultades cronológicas que a veces se presentan, procuraremos seguir este orden que parece el más lógico.
PEDRO del CORRAL escribe Crónica del Rey don Rodrigo con la destrucción de España.(también llamada Crónica Sarracina  en 134 ff. Copia manuscrita en letra semigótica o redonda; del último tercio del siglo XV. Esta crónica constituye en palabras de M. Pelayo y de Menéndez Pidal “el más antiguo ejemplo de novela histórica de argumento nacional”. El autor Pedro del Corral se basó en fuentes diversas: la Crónica de don Pedro, del Canciller Ayala; la Crónica del Toledano; la Crónica troyana, etc. Es un relato fantástico, aderezado con episodios nacidos de su inagotable imaginación y de tradiciones orales reformadas al efecto.
El Padre Luis Alfonso Carballo, nacido en Cangas de Narcea en 1570, escribió el libro Antigüedades y cosas memorables del Principado de Asturias, después de visitar multitud de archivos  de Iglesias, Catedrales, parroquias, etc.  Por problemas de aprobación por la autoridad eclesiástica, este libro no se publicó en Madrid hasta 1695. Para algún crítico (Villa Pastur) es quizá la primera historia de Asturias con cierto sentido crítico.
“En la Parte II, título IX, habla de don Pelayo, de El sitio de Covadonga (trae una amplia descripción y la leyenda del ermitaño). D. Pelayo con la gente acude a Covadonga. D. Pelayo es nombrado Rey en Covadonga. El gran número de gente que vino contra don Pelayo. Los moros son desvastados y un monte se derrumba sobre sesenta mil dellos.”
Ambrosio de Morales, Erudito y sacerdote, visitó en el siglo XVI Asturias y el resto del noroeste peninsular por encargo de Felipe II para hacer un catálogo de las arqueologías de estos territorios. De este viaje es fiel reflejo el libro Viage de Ambrosio de Morales por orden del Rey D. Phelippe II a los Reynos de León, y Galicia y Principado de Asturias. (1572)  En él presenta a Asturias como un país oscuro y frío. “De Santo Toribio de Liébana marché a Cangas de Onís y al monasterio de Covadonga que , aunque es muy  pequeño, es grande por la devoción que representa”. En artículos anteriores hemos hecho amplia referencia de la descripción de Covadonga por Ambrosio de Morales.
CAVEDA Y NAVA,  José,  Carta comentario a Antonio Cavaniles (sobre una novela histórica que este planeaba escribir sobre Pelayo; 1828). Hizo desistir a su amigo de escribir la novela histórica. Para Caveda la “invención” prima sobre lo histórico. Pelayo ha de ser el héroe cristiano. Entre el Pelayo de Jovino y la propuesta de Caveda hay coincidencias aunque también disensiones. Coinciden en el protagonismo de Pelayo frente a la Virgen y al pueblo sublevado. Coinciden en el paso a segundo término de la intervención sobrenatural, que en Jovellanos prácticamente no existe y en Caveda se plasma en algunos hechos concretos, mas como elemento literario.
____ ____ ____ Poesía en asturiano sobre la batalla de Covadonga (1839).[buscar]  Proclamación de Pelayo sobre el escudo, la aparición de la cruz en el cielo, la intervención de lo sobrenatural, el ´héroe cristiano”.
____ ____ ____ Examen crítico de la Restauración de la monarquía visigoda en el siglo VIII (1879). Divide su examen crítico en: Análisis de la cronología, los lugares, las personas y los sucesos; termina con una relación del reino asturiano creado por Pelayo como continuación de la monarquía visigoda.
Caveda describe el lugar de Covadonga de forma romántica, citando a Jovellanos que también hace una descripción fantástica del lugar. “Allí cada sitio encierra una memoria querida de los buenos; cada peñasco es un baluarte; cada angostura, la tumba de un héroe; cada eco de la montaña una voz misteriosa que, resonando todavía al través de los siglos, expira en la soledad como el último rumor de la victoria. “La misma existencia de la cueva le resulta aun comprobante de la existencia de los hechos”.
Rodríguez, Ricardo, Memoria sobre el antiguo monasterio hoy Colegiata de N. S. de Covadonga, Madrid,1859, 39 pp. Imprenta de Beltrán y Viñas-   [Jovellanos, RES AST C 009-5
BUSTAMANTE DE LAMA, Fco., Tras permanecer en México unos cuarenta años regresó a su tierra natal de Llanes, y publicó el opúsculo La batalla de Covadonga, Santander, 1860, 10 pp.
Fraancisco PI Y MARGALL (Presidente de la República durante dos meses de 1873) escribió ¡Covadonga! En ella hace una elogiosa glosa de Covadonga:
“Orillas del Guadalete hubiera fenecido la generosa dinastía de los reyes godos, si el invencible don Pelayo, retirado en los fragosos monte de Asturias, no echara en ellos los cimientos de una nueva monarquía. Este ilustre vástago de la sangre goda alienta con sus victorias a España, trabajada por la tiranía de los árabes; y pronto no hay pueblo que no aceche la ocasión oportuna para volar al estandarte del independiente caudillo. De aquí la fatigosa guerra por sus descendientes, ayudados de los pueblos, que debieron a su valor su independencia”.
En 1878 nos encontramos con el libro De Oviedo a Covadonga, apuntes de viaje, Oviedo, cuyos autores son FERNÁNDEZ LADREDA, Manuel F.  y SOLÍS DE LAHUERTA, Gumersindo.
En el mismo año se publica en Madrid Guadalete y Covadonga del año 600 al 900 (páginas de la historia patria). Por MARTÍNEZ DE VELASCO, E., Madrid, 1878, 256 pp.
Acacio Cáceres Prat es el autor de Covadonga. Tradiciones, historias y leyendas, 1887, libro en total consonancia con nuestro artículo no sólo por las historias y leyendas que nos transmite desde distintas fuentes, sino también porque el propio libro es modelo de redacción literaria. Como veremos tiene fragmentos realmente preciosos.
“El presente libro se dedica más que al Principado a Covadonga”. Ya en el Prólogo Antonio Balbín de Unquera expresa bellamente: “Covadonga no ha tenido hasta nuestros días ni libro, ni basílica, pareciendo abandonada” ( Poco después de este libro se inauguraba la excelsa Basílica y en 1926 se editaba la novela Altar Mayor de Concha Espina, el verdadero libro descriptivo de Covadonga).
En el artículo sobre Narrativa (“Covadonga en la literatura II”), del 1º número de Covadonga Digital, resumimos ampliamente distintos apartados de este libro, especialmente sus descripciones del paisaje.
De 1893 hay un folleto titulado Memoria sobre el monumental templo de Covadonga. Obra ejecutada hasta la fecha y resultado de la suscripción del año 1892. Oviedo 1893. Es un folleto.
También de 1893 tenemos el Diálogo edificante de Leopoldo ALAS, (“Clarín”): panegirista de Covadonga. Así nos lo presentaba J. Rodríguez Fernández (Presbítero) en la Revista Covadonga (p. 720: Las páginas que este escritor (Clarín) ha dedicado a Covadonga son bellas y admirables. En estos días de las fiestas jubilares de Covadonga es ocasión de darlas a conocer y recordarlas. El pensamiento de Clarín concerniente a Covadonga está esculpido en uno de sus mejores escritos que tituló Diálogo edificante cuyos personajes son: “la capilla evangélica”, “la catedral de Covadonga” y “ coro de catedrales”. Se trata de una alegoría sobre la intolerancia religiosa española de finales del siglo XIX.
En lo que se refiere a Covadonga:
“Los fanáticos modernos no conciben que se construya una catedral en Covadonga a expensas de toda la nación, como obra patriótica, como grandioso monumento que conmemore la primera hazaña de la reconquista, el primer milagro del valor en su lucha de tantos siglos contra los sectarios de Mahoma. ¿Por qué una catedral? gritan. Porque lo quiere la historia y como la historia es como es y no como quiere el capricho de cada cual, Covadonga, quiéralo o no el racionalista negativo, tiene que representar dos grandes cosas: un gran patriotismo, el español, y una gran fe, la fe católica de los españoles, que por su fe y por su patria lucharon en Covadonga. Una catedral es el mejor monumento en estos riscos, altares de la patria…
Debiera ser esta catedral la obra expontánea, sumultánea y unánime de todas las fortunas de España, y no una humilde prueba de la caridad y del provincialismo de unos pocos asturianos. ¡Levantad en Covadonga, no una pobre basílica amanerada y raquítica, por su miseria, sino un reflejo glorioso de toda la grandeza de las catedrales españolas.¡ La fe de León, de Burgos, de Sevilla, de Granada, se salvó en Covadonga”…
En 1895, se edita en Gijón el libro Covadonga, de Félix Aramburu y Zuloaga. Se trata de una monografía separada del Tomo I de la obra “Asturias”, de  Bellmunt, Octavio y Canella, Fermín.
Graciano MARTÍNEZ en La batalla de Covadonga, 1912, presenta, en  32 pp una reflexión piadosa y patriótica con un “Discurso literario sobre la batalla”..
REIGADA, A., Covadonga, 22 pp. 1916.  De Arriondas a Covadonga; Discurso literario sobre la batalla. (Tranvía de vapor de Arriendas a Covadonga: “desde que se inauguró…)
Fermin CANELLA Y SECADES publica en 1918 De Covadonga (contribución al XII Centenario). Santuario del Auseva, 395 pp., (en las páginas. 169ss trae el Viaje de Morales); en la p. 70ss, biografía de Frasinelli; en 78ss, notas sobre Sainz y Forés, Martínez Vigil y D. Máximo de la Vega; en la 145 y ss. sobre el Palacio de Ventura Rodríguez; en la 182 “Escritura de fundación de Santa María de Covadonga”. Al final del libro: Bibliografía de Covadonga; Reproducción facsimil en 1998.
CONSTANTINO CABAL publica en 1918 Covadonga, historia y leyendas,  384pp. En 1948 publica La divina peregrina (Los ritmos de Covadonga) y en 1991 (con presentación de Silverio Cerra Suárez y con un anexo a la presente edición del Prof. José M. Gómez-Tabanera) se edita de nuevo Covadonga (ensayo histórico crítico). 284 pp. En este último libro habla de la “Etimología de Covadonga”, “la leyenda”, “la historia”, El Santuario…
Así nos detalla (en La Divina Peregrina) las peripecias de la Santina en sus viajes durante la guerra:
“Ya no supo nadie, desde entonces, de su sonrisa de luz. Así se pasó la guerra; así se fue a la victoria; así se llegó a la paz. Y ya entonces se supo de la Virgen, que se le quedara tiempo en un departamento del Pelayo, del que después fue a Gijón. Una ceguera de codicia estúpida llevóla luego a Valencia y ya en Valencia los fervores todos que iban en peregrinaje con la ansiedad de encontrarla, no hallaron nuevo rumbo que seguir”. “Esta aparecía en París”.
XII CENTENARIO DE COVADONGA EN 1918. Discursos en el Senado (Marqués de Villaviciosa, Canella, Parres y Labra).
En 1919 encontramos La diadema de Covadonga:  María, reina y salvadora de España en Covadonga, 718 -1918, discurso religioso-patriótico pronunciado en la Santa Cueva con ocasión de las fiestas del Centenario, de  Félix. ARRARÁS IRIBARREN (fue canónigo en Covadonga y después de Burgos), obra publicada en Burgos.
De 1919, también es La victoria de Covadonga (1.200 años después), obra de Elías José CON Y TRES,  132 pp.  Utilizó en varias ocasiones el seudónimo de El León de Enol.
En 1920, en Oviedo, Antonio ALONSO RODRÍGUEZ, recopila artículos de varios autores en un libro titulado Batalla y santuario de Covadonga: tradición, monumentos, historia.
Antonio Alonso Rodríguez prologa la obra, explicando que se pidió a los autores que colaborasen en esta obra colectiva y la estructura del libro. Antonio Alonso añade que la obra está compuesta de dos partes, la primera de ellas comprendida por los escritos dedicados a la historia de la batalla y la segunda parte dedicada al Santuario.
Cuando se publica esta obra, aún no se había publicado ninguna monografía exclusiva del Santuario, y Antonio Alonso reivindica la necesidad de una obra de este tipo.
Los artículos de la obra son:
1. La Batalla de Covadonga:*
A falta de prólogo, Antonio Alonso Rodríguez
La Batalla de Covadonga en la Tradición y en la Leyenda, Zacarías García Villada.
Dos Cantos Épicos sobre Covadonga.- Análisis del poema de Saldueña. Luis Alonso Getino, O.P.
La Virgen de la Montaña, Luciano García
De cómo nació la raza, Gabriel Maura Gamazo
*
D. Oppas, Armando Catarelo Valledor
A la Cruz de la Victoria, Graciano Martínez
Covadonga, Bernardo Acevedo Huelves
Investigaciones, Ramón Prieto
Asturias, Eloy Noriega Ruiz
2. El Santuario de Covadonga
Recuerdos y esperanzas, Restituto del Valle Ruíz
Escenario augusto de Covadonga, Manuel Sáinz
Notas de Covadonga, Arturo de Sandoval y Abellán
La Coronación de la Virgen, José María Gutiérrez Palacio
El santuario de Covadonga, Antonio Alonso Rodríguez.
Este libro, consta de 153 páginas, la Fe de Erratas y 8 láminas de fotograbados que ilustran los contenidos de la obra.
El compilador de la obra, Antonio ALONSO RODRÍGUEZ, había adelantado algunos artículos en una edición extraordinaria de la  Rev. Covadonga (n. extraordinario 1918).
En 1922 escribe Zacarías GARCÍA VILLADA Covadonga en la tradición y en la leyenda,  Razón y Fe, Madrid, 86 pp. Dice sobre Pelayo: “desde luego podemos afirmar que Pelayo no fue un mito como algunos han creído, sino una persona real. En esto están contestes tanto las crónicas latinas como las árabes, de mayor autoridad… Sabemos el hecho y nada más”. “¿Existió la batalla de Covadonga? Ninguno de nuestros grandes historiadores ha puesto en duda la existencia de la batalla de Covadonga. La noticia ha llegado a nosotros por dos cauces: uno, las crónicas latinas, y otro, las arábigas. ¿Cuándo tuvo lugar? Proporciones de la batalla (p. 29).
ANTERO DE FIGUEIREDO, dentro del libro Espanha (1923), dedica varias páginas a Covadonga y a La santina de la cueva: ·¿Quién inventó esta Santina tan pequeña?... ¡La virgen –menina! La llaman la “Santina de  la Cueva”
Martín MANJÓN escribe en 1925 Covadonga en la Mano:  guía del Santuario: datos históricos.  55 pp.
De 1926 es Paisajes de la Reconquista, de Juan DÍAZ CANEJA.  Está editado por Maxtor (Valladolid 2009) y es una edición facsímil del original publicado por Calpe en el año 1926. Descrine la Garganta del Cares y el desfiladero de los Beyos.
En el artículo “Breve Guía de Covadonga: La Basílica”, publicado en el número 1 de Covadonga Digital citamos ampliamente el libro de Maximiliano ARBOLEYA MARTÍNEZ, La Basílica de Covadonga: justificación de un doble homenaje: El obispo Martínez Vigil,Covadonga,  1926, 47 pp. Sigue paso a paso la construcción de la Basílica.
Luciano LÓPEZ Y GARCÍA-JOVE publica en 1926 La batalla de Covadonga. Historia del Santuario. Habla de distintas Crónicas en torno a Covadongam empezando por el Cronicón de Isidoro Pacense, obispo de Béjar:  “Entre los reinados de Wamba y Alfonso III el Magno (cerca de 200 años) en que nada hay escrito sobre la crónica pacense-en latín). Escrita en Córdoba en 754. No habla de Pelayo ni de Covadonga., aunque puede haber hablado en otras obras suyas citadas. Cronicón del Abeldense, 883/976; habla de Pelayo “rey de Asturias en Cánicas”. Nada dice del lugar de la batalla ni del número de combatientes. Cronicon de Sebastián, obispo de Salamanca; de la misma fecha, a petición de Alfonso el Magno (III). Se considera la crónica oficial de este rey. Comienza Sebastián en el reinadod de Wamba y termina con el de Ordoño I. Perecieron 124.000 caldeos y los 63.000 que quedaron subieron el Monte Auseva hacia Liébana. Cronicon del Silense, en el siglo XII. 187.000. Crónica de Lucas de Tuy, del Arzobispo don Rodrigo y de Alfonso el sabio. (De rebus Hispaniae, 1243. Reducen los muertos a 23000.
Según don Luciano, Alfonso X en su Historia de España cita a autores árabes como AL.Katiya-Hayan (s. XI); El Razi Aben (siglo XII); Jaldón Ajbar Machmua (colección de tradiciones) s. XI “conquistó todo menos una sierra donde se escondió Pelayo con 200 hombres; Luego salió de la sierra y se hizo dueño del distrito de Asturias”. Los de Pelayo, muchos murieron de hambre, hasta quedar 30 hombres y 10  mujeres. Nada más tenían miel para comer”.
“El hitoriador Aventaric, considerado por algunos como testigo ocular de los sucesos que narra, dice que fueron enviados contra Pelayo (que tenía 500) hombres Aclaman con 6000 hombres.”
También habla don Luciano del incendio de 1777. Después de este Carlos III manda levantar un templo monumental. Descripción del proyecto de Ventura R, por Ceán Bermúdez.. “Se eligió con gran acierto, para solar del templo, un alto cerro llamado el Cueto, situado entre el monte Auseva y el Ginés.
Martín ANDREU VALDÉS publica en 1941 Para leer en Covadonga, (167 pp). :La imagen de la Virgen en París. A la vuelta, reanudación de los cultos en Covadonga después de la guerra civil (1937). Vicisitudes de la imagen de la santina durante el dominio rojo.
Emiliano de la HUERGA (Abad de Covadonga) escribe varios libros, folletos y guías: La belleza de Covadonga: paisaje y espíritu (adhesión por Concha Espina), 1950, 36 pp. (Incluye poemas de D. Emiliano). Verso de Concha Espina. Enlace nupcial. Paisaje. El torrente. La catedral. La “Santina”. Romance de la luna.
____ _____ _____ Breve Guía de Covadonga (1984)
____ ______ ____ Covadonga, 86 pp 1990.
_____ _____ ____ Covadonga, León, 1972, 64 pp.
Himno de Covadonga, p. 88.
VALDÉS GUTIÉRREZ, Manuel (Cura de Pola de Laviana), El Libro de oro de Covadonga, Gijón, 1956. 53 pp.
En 1956 publica Luis MENÉNDEZ PIDAL Y ÁLVAREZ La Cueva de Covadonga, Discurso. Cita unos versos de la  Crónica de Alfonso III, p. 17
Extracto de la traducción de R. Menéndez Pidal:
“El obispo Opa, subiendo a un ribazo frente a la
Cueva Sagrada (cova domnica, Covadonga), habló: Pelayo,
Pelayo, ¿dónde estás? El cual, respondiendo desde una
abertura (o natural ventana) de la peña, dijo: Heme aquí!....
Nuestra esperanza está en Cristo: este pequeño monte será
la salvación de Espàña, y de la gente de los godos.....
El obispo se vuelve al ejército (sarraceno, y dice): Apre-
suraos a combatir: ya veis cómo ha respondido....
Pero Dios lo hizo, que las piedras lanzadas por las cata-
pultas, al llegar al altar de la Santa Virgen María que está
dentro de la Cueva, retrocedían y mataban a los sarracenos”,
.Del lugar natural de la histórica y Santa Cueva. Entonces (antes de la gesta de Pelayo) la Cueva aparecería allá arriba, mucho más alta que ahora desde su base, que fue elevada con sucesivos rellenos hechos por el hombre en el curso de los siglos... Esta vía iba entonces mucho más baja que la actual carretera.
C. de Alsfonso III: .. y subió (Pelayo) al alto monte Auseva, a una cueva muy segura, de la cual sale el río Enna.
El Silense: .. monte Auseva, en cuya base cierta roca fortalecida naturalmente y no por obra de artífice, cierra una gran cueva absolutamente inexpugnable a toda máquina de guerra enemiga, en su concavidad caben cerca de mil hombres, para cuya protección no se necesita arbitrio alguno. ..(lo mismo dice la C. de Alf. III, en cuanto a la cabida).  Cabida exagerada, pues hoy, que tiene mayores dimensiones por las alteraciones habidas, no puede dar abrigo ni a la mitad del número de hombres allí consignados.
.. Las crónicas árabes estiman la cabida en trescientas personas. Según muchos es posible que ya antes de la batalla hubiese allí una imagen de la Virgen y un altar.
Pocas pero muy curiosas referencias nos quedan de lo que fue Covadonga siglos atrás,  siendo de lamentar no tener aquí la del viajero alemán Rickel o Ryckel, que publicó e n 1525 su historia de Covadonga, decribiendo también el Santuario enclavado en las altas montañas de Asturias, cuarenta y siete años antes que Ambrosio de Morales.
Sepulcros románicos. Covadonga en el siglo XVI. Crónicas árabes. La Colegiata. Historia de Covadonga. Índice general, p. 279.
“En el Repelao está también la estación terminal del ferrocarril que enlaza a Covadonga con Arriendas. Su función terminó el año 1936. La Basílica. Hostal Favila. Seminario. La batalla de Covadonga. Centenario de la batalla de Covadonga.
LUCES DEL AUSEVA, Revista Año 1969 (nºs 25 y 26) XX Año. (Cuarta época): Cierre del seminario y marcha de las Hijas de la Caridad (había comenzado en 1950). Se cierra el antiguo Hostal Favila, después Casa de Ejercicios para el Apostolado Social y Seminario Menor en los últimos 19  años.
____ _____ ____ Año 1974. nº 50; XXIV Año (Cuarta época)
Monografía de Pedro Poveda. Covadonga y Pedro Poveda. Breve biografía. Pedro Poveda era así. Anecdotario. Entrevista con D. Luciano López y  García-Jove. Reportaje gráfico. Encuentro en Covadonga. El P. Poveda y la juventud de hoy. (Supo vivir los problemas de su tiempo). Homenaje a P. Poveda en Guadix. Se está juzgando a un hombre.
SÁNCHEZ ALBORNOZ,  Claudio, Pelayo antes de Covadonga. Buenos Aires, 1955, 20 pp.
El reino de Asturias: orígenes de nación española: estudios críticos sobre la historia del Reino de Asturias (selección), por J: E, Casariego, Oviedo, 1979, 542 pp.
Recogido de Luces del Auseva (1976?): en el Epílogo de esta obra:
“A veces creo que el Altísimo ha pactado conmigo prolongar mi vida hasta que ponga fin a mi Historia del Reino de Asturias.  Confieso que en ocasiones, pícaramente, he prolongado ese final para dilatar también mi terreno existir… Quiero que estas mis últimas palabras sean un canto a Asturias, la cuna de España.  Nada me sería más grato que poder volver a Covadonga e hincarme ante la Santina y decir a María: Gracias”.. Y escribiría en el libro de Oro de Covadonga: “En este día de enorme emoción en este Covadonga unida a mi vida desde hace más de medio siglo, agradezco al Altísimo que me ha permitido volver a esta cueva para rendir homenaje filial a la Virgen Santísima. Que ella intervenga cerca de Dios para que me dé una buena, santa y pronta muerte…”.
SARABIA, Ramón, La vuelta del peregrino. (Rv covadonga)
... También yo, Santina mía de Covadogna, vengo de recorrer los campos todos de mi patria, las ciudades que se divierten y las aldeas que rezan, las fábricas que se agitan con la loca embriaguez del trabajo, y los trigales que suben silenciosos..
Desde aquí. desde el fondo de este maravilloso, por donde se precipita tus plantas benditas y que se va a contar a los campos y a las olas del mar tu grandeza y tu hermosura con los cascabeles de sus corrientes, desde aquí te veo y te contemplo, catedral suntuosa...
Catedral de piedra roja, otras te vencerán en la esbelted de susagujas, en la magnificencia de su ornato, en la grandiosidad de su mole, pero ninguna, como tú, tiene un trono de follaje, como el tuyo, ninguna ostenta corona de montañas, como las tuyas.
SOMOANO, Celso Diego, Cangas de Onís-Covadonga, 1963, 142 pp.
CADIÑANOS BARDÉN, Inocencio, “El proyecto de Ventura Rodríguez para Covadonga, teoría y realidad”, en Boletín de la Real Academia de Bellas Artes de S. Fernando., Madrid, 1991.
GARCÍA PÉREZ, Guillermo, Covadonga, Cueva de Isis-Athenea. Oviedo 1992. Int. De la epopeya al rigor histórico
GONZÁLEZ SANTOS, Javier, El Santuario de Nuestra Señora de Covadonga, Oviedo, 1995, 12 pp.
Francisco BALLESTEROS VILLAR , El libro de Covadonga y su entorno. MADU EDICIONES, 2003, 233 págs:
Presenta una amplia historia de Covadonga con referencia a los documentos guardados en los archivos. También presenta una amplia información (también gráfica) sobre la montaña de Covadonga. Es un libro muy completo.
Carolyn  P.  Boyd, en un artículo “Covadonga y el regionalismo asturiano” de la Revista Ayer (Asociación de Historia Contemporánea), 2006, nº 64,   examina la política conmemorativa que rodeó al 1200 aniversario de la batalla de Covadonga en 1918. Este artículo aborda la política cultural del regionalismo y del nacionalismo en España a través del disputado significado otorgado al mito de Covadonga, conocido tradicionalmente como el «lugar de nacimiento de la Reconquista». Como mito de gran significación histórica tanto para la región asturiana como para la nación española, Covadonga también es un mito fundamental que creó identidad colectiva y que ejemplificó el patriotismo dual de los regionalistas asturianos. Sin embargo, entre los tradicionalistas católicos y los reformistas europeizantes surgió una disputa acerca de las diferentes interpretaciones de la identidad y la historia regional y nacional. La conmemoración oficial del 1200 aniversario de la «batalla» de Covadonga en 1918 marcó el triunfo de la interpretación nacional-católica del mito, que a partir de entonces se transformó en un símbolo de identidad regional partidista, antes que en un símbolo compartido.
Don Pelayo , el rey de las montañas 2007
José Ignacio Gracia Noriega , Historias de Covadonga, 2008
La montaña mágica 2008
Libro con reseñ\
Cayo González