LA COLEGIATA DE COVADONGA3
Colegiata
Cayo González Gutiérrez







Es el edificio más antiguo del Santuario de Covadonga, de planta rectangular, distribuido en torno a un patio, con una torre cuadrada, bóveda de crucería y coro. Fue construida durante los años 1.585 a 1.599, siendo Obispo D. Diego Aponte de Quiñones. En este lugar se encontraba la primera comunidad benedictina que rendía culto en Covadonga. El actual edificio se levanta sobre otro anterior de época románica. Destaca la torre de planta cuadrangular (levantada en una de sus esquinas), que probablemente pertenecía a la antigua edificación románica.





En su claustro se encuentran los sepulcros de dos abades del S.XI, que antes debieron estar en la Cueva según Ambrosio de Morales. También hay que destacar el retablo barroco de su Iglesia, procedente del Monasterio de Santa María de Valdediós. Su interior no se puede visitar, pero se puede apreciar en el exterior su gran belleza que realzan los escudos y la fuente que adorna el patio de entrada.
Ya en el siglo XX Luis Menéndez Pidal construyó un edificio gemelo al anterior para dedicarlo a Casa de Ejercicios Espirituales
Constantino Cabal en Covadonga, historia y leyendas, 1918, 384pp., nos cuenta en la página 261: Antaño figuraba en el altar de esta iglesia de la COLEGIATA una imagen de la virgen. Hogaño, se halla vacío. Detrás de él tópase el coro y en medio del coro, el asiento del abad. Esta Iglesia se llamó de San Fernando; y cuando los peregrinos no hallan donde dormir tómanlo como refugio.
Y continúa Cabal: Se sale al Claustro: es imponente y triste… sin gracia y sin gallardía. Y próxima a su entrada hay una puerta con una reja de hierro; esta reja deja ver el antiguo panteón de los canónigos, lleno de mármoles con inscripciones. El recinto es sombrío e impresionante. A los lados de la reja aparecen dos sepulcros: la caja del más antiguo está asentada sobre tres cabezas de león; en el frontal, al borde de la cubierta, aparece a caballo un personaje en quien se quiso ver al Rey Favila… Se piensa de este sepulcro que pertenezca a los tiempos de Ramiro I, y se refiere de él una leyenda. Él y su compañero fueron antes enterramientos de abades, y se ve sobre sus tapas el báculo abacial.





Hay un tercer sepulcro más moderno que guarda los restos del primer Barón de Covadonga.
También escribe Cabal: En los altos de la antigua Colegiata hoy está la hospedería. Antiguamente, en la galería alta monumento …del claustro, existían varios cuadros que representaban los reyes de Asturias(hoy se encuentran en el Museo del Real Sitio). Allí se hallaba la sala capitular, allí la Biblioteca, allí el camarín de la Virgen… Hoy todos estos lugares sirven de dormitorios a los peregrinos. El Sr. Sanz y Forés añadió a la colegiata varios cuerpos que fueron antes casas de canónigos y hoy forman parte de la hospedería
Sigue Cabal (ibídem p.264): Cuando Isabel II celebró el Concordato con Pío IX, se le señaló un abad, dos canónigos de oficio, ocho de gracia, seis beneficiados, magistral y doctoral, y a los canónigos se les concedió el uso de traje de coro semejante al que usaban los de OVIEDO. Después el papa León XIII elevó la colegiata a la categoría de Basílica y el 19 de abril de 1884, publicose una Real orden declarando Covadonga, monumento nacional.
Pero en la historia de la Colegiata hay también una catástrofe. Ocurrió el 20 de enero del año 1868. De lo alto de la montaña se desprendió un torrente de pedruscos, y entre ellos un bloque enorme que cayó unos ciento cincuenta pies de altura sobre el nivel del edificio; El templo de San Fernando fue deshecho; se salvaron sin embargo el retablo mayor y la silla del abad. Se salvó también el órgano por hallarse colocado al abrigo de la cueva.






Fermin CANELLA Y SECADES publica en 1918 De Covadonga (contribución al XII Centenario). Santuario del Auseva, 395 pp., (en las páginas. 169ss trae el Viaje de Morales).  Dice Canella refiriéndose a las reformas del obispo de Oviedo don Diego Aponte de Quiñones-: “De entonces ( finales del siglo XVI o poco después), fue la construcción (si no fue la revolución) de la Iglesia de San Fernando, con bóvedas de crucería, altares y coro, parte principal o lado norte del cuadrado edificio, mezquino para monasterio, en posición amenazada de peligros, por estar tangente al monte, así como la cúbica torre o campanario que se recorta sobre la peña a la que va adosada.
ALONSO RODRÍGUEZ, Antonio, Batalla y santuario de Covadonga: tradición, monumentos, historia, 1918, 152 pp., recopilado por.., Notas de Covadonga, por Antonio de Sandoval y Abella, canónigo de Oviedo:
El Antiguo Monasterio o Colegiata: Veintisiete años habían transcurrido desde el muy lamentable suceso de la pérdida de España (la lucha comenzó un domingo, 19 de julio del año 711); en 740 se erigió allí un Monasterio, a la excelsa Virgen, con el propio título de Covadonga, dedicado.
Habría sido el fundador el tercero de los reyes de Asturias, y primero entre los de España, que llevó el nombre de Alfonso (el Católico). Había contraído matrimonio con Hermisenda, o Hermesinda, hija de don Pelayo y hermana de D. Favila, el segundo de aquellos reyes.
p.81: Fundación del Monasterio. Empiezan don Alfonso y Dª Hermisenda haciendo méritos de la Iglesia de Santa María de Covadefonga fundada por ellos en Asturias y de haber sido trasladada a ella la imagen de N, S, que se veneraba en el Monte Sacro (había sido conducida a este lugar por el arzobispo de Toledo don Urbano, y por Pelayo):
“Ego Adefonsus Dei gratia rex, et uxpr mea Hermesendis Regina, aedificamus Ecclesiam Santae Mariae de Covadefonga in Asturiis..” Hablan luego del solemne acto de consagración de la propia basílica –así aquella iglesia es denominada—en la cual fueron erigidos tres altares, dedicados, respectivamente, a la Santíssima Virgen, en el misterio de su Natividad, a san Juan Bautista, y a san Andrés, habiendo intervenido en dicho acto de consagración doce obispos e igual número de abades.
Consígnase a continuación que los regios fundadores establecieron allí un Monasterio, habitado por doce religiosos, bajo la presidencia del Abad, llamado Adulfo, con el propósito de que en esa monástica casa fuera observada en todo tiempo la regla de san Benito…Por la misma escritura consta que el abad Adulfo era tío de Alfonso el Católico, que aquel llama su “señor”.
Con el nombre de “Monasterio de Santa María de Covadonga” -ya desaparecido este- siguió designándose a la Abadía, y hasta a la misma Colegiata (así se llama en dos Breves de 1651 y 1663 del Papa Alejandro VII.
Desaparecida la Iglesia de la Santa Cueva (por el incendio de 1777), los divinos oficios se celebraban en el templo dedicado a San Fernando, en el cual luce graciosa bóveda de crucería, y cuya erección no se remonta más allá de la décima sexta centuria.
p.104 y ss.LA ABADÍA. LA COLEGIATA (Sigue Antonio de Sandoval)







El antiguo Monasterio fundado en Covadonga fue, en la sucesión de los tiempos, transformándose hasta llegar a constituir la actual Colegiata (este libro de Alonso Rodríguez es de 1918).
Lo primero que a aquel sucedió fue un Colegio de Canónigos Regulares cuyo género de vida se ajustaba a las Constituciones de San Agustín.
En el Libro Becerro de nuestra Catedral (de Oviedo) consígnase lo que sigue: “La abadía de Covadonga es de canónigos rreglares pleno jure subjeta al Obispo--- e desque vaca la abadía eligen los monjes e el obispo confirma”.
Dice Morales, hablando de la Cueva y de la Colegiata: “A un lado de ella (de la Cueva) en lo bajo está un pequeño Monasterio con Abad y canónigos reglares de la orden de San Agustín. La iglesia de ese Monasterio, que está cuasi arrimada a la peña es la misma santa Cueva y así se sube ahora a ella, de junto al monasterio, por noventa escalones…El abad y canónigos han dejado de morar en el monasterio por lo mal sano de su humildísimo sitio y viven en los dos lugares de Soto y La Riera yendo siempre a decir misa a la Santa Cueva”.
En su Viaje santo : En lo bajo, junto a la etrada de la segunda escalera, cerca de ella, está el monasterio, que ni es muy pequeño ni todo puesto en llano y en él fue la habitación del abad, prior y canónigos y no debe hacer mucho tiempo que se dejó (el autor decía esto en 1572) pues no es muy antigua alguna parte del edificio y ya se entiende cómo los canónigos desde esta su habitación subían para ir a la iglesia la segunda escalera de cinquenta escalones…
p- 106 Noticioso el rey Felipe IV de que los canónigos, a causa de su pobreza, no residían en el monasterio, llegando a salir a servir a distintas parroquias, agregó a la Abadía, por real cédula de 1635, varios beneficios simples… creó otras dos canonjías y dispuso que se construyeran casas en número de seis para los canónigos y cuatro para los dependientes del templo así como una hospedería..
p. 111: Por Real Cédula de 1639 se concedió al abad el poder residir 6 meses en Oviedo (de donde se le había nombrado canónigo por ser abad de Covadonga) y seis, en Covadonga.--- Del estado de la Real Colegiata a principios del siglo XVIII se habla de esta manera: “Hay una iglesia Colegial, cuyo abad es prebendado de la Santa y muy ilustre Catedral de Oviedo; una dignidad con título de Prior; una prebenda de oficio de Penitenciario.. quatro canónigos y quatro mozos de coro y otros ministros inferiores…
Sanz y Forés repara la colegiata de San Fernando.
p. 117 Agradecimientos:” Para el Excmo. D. Pedro Pidal, primer marqués de Pidal, por sus meritísimas gestiones enderezadas al fin de la conservación de la Colegiata y por otros muy señalados beneficios dispensados a la misma”.
Sanz y Forés  fue quien levantó la bóveda de capilla de San Fernando, dando mayor capacidad al templo y también hizo en la parte exterior de la Colegiata magnífica escalera de hierro y sillería para subir directamente a la Cueva.
Según Martín MANJÓN, Covadonga en la Mano: guía del Santuario: datos históricos,1925, 55 pp. (3ª edición, 1927) está construido en el siglo XVI sobre los cimientos de un Monasterio de Benedictinos que fue fundado por Alfonso I a mediados del siglo VIII….
Durante varios siglos tenían lugar los Cultos de Covadonga en la Iglesia de San Fernando antes de construirse la Basílica. Sigue Manjón: El resto del edificio sirvió para morada de canónigos y casa de novenas o albergue de los fieles… Hoy se utiliza como hospedaje económico mientras se espera la habilitación del Hostal Favila, en vías de construcción.
En uno de los sepulcros citados hoy descansan los restos de D. Pedro José Pidal, Marqués de Pidal, insigne favorecedor del santuario.
El Magistral D. Ricardo Rodríguez en Memoria sobre el antiguo Monasterio, hoy Colegiata, de Nuestra Señora de Covadonga, Madrid , 1859, nos habla de un acontecimiento extraordinario; “desprendimiento de la peña, acaecido en 20 de enero de 1868”…




Luis Menéndez Pidal y Álvarez, La Cueva de Covadonga, Espasa Calpe, Madrid, 1926
p. 24:  La antigua colegiata de san Fernando ocupa, según opinión generalizada, el mismo lugar donde había sido erigido el primitivo Santuario. En el siglo XIV era regido por un colegio de canónigos regulares de san Agustín, bajo dependencia de los obispos ovetenses… Las partes más antiguas de la colegiata corresponden a los dos sepulcros románicos existentes en el claustro (ya dijimos que hay un tercero mucho más moderno), probablemente de antiguos abades y otros, que Ambrosio de Morales vio en la Iglesia de la Cueva. Estos restos aislados hacen pensar en construcciones interesantes desaparecidas, quizá con la renovación hecha en el siglo XVI
Y añade Menéndez Pidal:
La Colegiata de Covadonga, fundada por don Alonso el primero, fue mucho tiempo monasterio de regulares. Comúnmente se dice que dicho monasterio fue de Benedictinos… A principios del siglo XVI no residían los canónigos en Covadonga. (p. 106 de M Pidal. Nota 67: Semanario Pintoresco español, p. 73 y ss,1841).
p.156. Una comisión de la Academia de la Historia al Ministro de Fomento (21 de marzo de 1884):
“Verdaderamente no se sabe en qué época fue erigido ese pequeño Monasterio, cuya iglesia, o más bien capilla y su claustro anejo, no parecen anteriores al siglo XVI. Pero el prestigio de Covadonga y su santuario no se cifra en la antigüedad del edificio… En 1635 renació el Santuario de Covadonga en forma de Colegiata, hoy subsisrtente.”
Francisco Ballesteros Villar, en El libro de Covadonga y su entorno, cita en un Anexo Documental distintas referencias a la “casa que llaman de Novenas” que ocupaba el lugar de la actual Colegiata de San Fernando,